No tengo una vida perfecta, ¿sabes? De hecho, nadie la tiene. Tambien existen pequeños errores que cometes a lo largo de ella, errores que sabes que no podrás solucionar, pero que sigues y sigues intentandolo y sabes que nunca te darás por vencida. Sí, yo cometí uno de esos, todo el mundo comete alguno, unos más graves, otros menos...
No digo que el mio sea el más grave, ni el que menos, pero lo que sé es que fue un error que siempre lamentaré.
¿Sabeis qué? Perdí a mi mejor amigo, un amigo irremplazable. ¿Creeis que le he olvidado? Para nada, sigue estando aquí, justo aquí, en el centro de este pequeño corazón. Yo lo intento, y lo intento, por más que le pida perdón, él nunca me perdona. ¿Pero sabeis qué es lo más doloroso de todo? Que despues de esforzarte tanto, de hacerle mil entradas y mil canciones bonitas, despues de todos te responde con un: No me importa, ya te olvidé.
Sí, él me ha olvidado con una facilidad alucinante, una facilidad que yo nunca tendré. No me voy a rendir y aunque me caiga infinitas veces, infinitas veces me levantaré con una sonrisa en la cara. Yo no soy de esas que se rinden fácilmente, soy de esas que luchan hasta el final. No lo olvido, no lo consigo, y sé que jamás le olvidaré. Sé que le hice daño, fue sin querer, no me dí cuenta. Así que desde aquí, espero que lo haya leido y me perdone. Sólo os digo una cosa: No te das cuenta de lo que tienes hasta que lo pierdes, no cometais mi mismo error. No sabes cuando una persona desaparecerá de tu vida, incluso puede ser tú quien te marches. Así que aprovecha cada hora, cada minuto, cada segundo...
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